10 razones importantes por las cuales cambiar de trabajo

Ya sea que estés en tu primer trabajo o que lleves años en el mundo laboral, existen ocasiones en las que considerarás cambiar de trabajo.

Esto puede obedecer a diferentes motivos. Ya sea porque no te sientes valorado en tu trabajo actual, porque se te presentan nuevas posibilidades de empleo, etc.

A veces, tomamos decisiones apresuradas. Pero hay otras en las que hay señales claras que te hacen decir “quiero cambiar de trabajo ya mismo”.

Hoy veremos cuáles son esas señales. También, qué aspectos debes tener en cuenta antes de decidir a moverte de un empleo a otro.

Desde luego, cambiar de trabajo no suele ser una decisión sencilla: En ocasiones existe el deseo de moverte hacia otra empresa, pero la falta de oportunidades o la incertidumbre económica no lo permiten.

Por otro lado, existe a veces un arraigo con tus compañeros, el lugar, las cosas que haces a diario. Cosas que te atan a lo que muchos llamarían una “zona de confort” y que te hacen querer continuar navegando en lo ya conocido.

Sin embargo, hay situaciones que te alertan de que ya no debes continuar en el mismo lugar de trabajo.

Si en este momento te preguntas ¿debo cambiar de trabajo?, mira los puntos a continuación y evalúa tu situación respecto a ellos:

1. Atrasos en los pagos y salarios no recibidos

Es verdad que el trabajo debe ser algo que te apasione. Pero el objetivo principal por el que todos trabajamos es para obtener una remuneración y cubrir nuestras necesidades económicas.

Si de pronto en tu empresa comienzan a ser recurrentes los atrasos en los pagos, se te paga a medias en una quincena y te prometen “completar después” u otras prácticas similares, es una señal inequívoca de que debes buscar otro trabajo.

Si, además, te han ofrecido bienes o insumos de la empresa en sustitución del pago, no deberías pensarlo más. Esto es señal de que la empresa no va bien y de que en cualquier momento podrían cerrar operaciones, incluso declarándose en bancarrota.

Un punto importante:

En ocasiones, la gente no suele renunciar porque teme perder su tiempo de antigüedad o indemnización.

Sin embargo, la legislación de la mayoría de países contempla la figura del despido indirecto, que es lo mismo que una renuncia obligada por el incumplimiento del contrato laboral, condiciones de trabajo o falta de pago.

Es mejor que te retires mientras aun puedas exigir una indemnización o pago de tiempo de servicios bajo esta figura.

Consulta el Código o Estatuto Laboral de tu país y pide asesoría laboral en el Ministerio de Trabajo.

2. Evasión del pago de prestaciones

En muchas ocasiones se han descubierto casos de empresas que declaran salarios menores a los devengados por los trabajadores, para así pagar menos aporte patronal por prestaciones.

Otro caso es el de la realización de retenciones de ley por seguridad social, pensión, etc., cuyo pago no es enviado a la entidad correspondiente. Es decir que te descuentan las retenciones, pero cuando revisas tu saldo, no ha incrementado.

En situaciones así, es importante que lo reportes a la brevedad y renuncies. Puede ser una empresa fantasma o estar evadiendo impuestos también.

Recuerda:

Ante situaciones como esta, también es importante buscar ayuda o asesoría del Ministerio o Secretaría de Trabajo de tu país.

3. No hay crecimiento laboral

Es posible que estés en una empresa en la que después de unos años, no ves posibilidad de escalar a un cargo superior o no ves que el negocio siga creciendo.

Dicha situación puede darse en empresas que no tienen un relevo generacional, otros cargos a aspirar ni proyección de crecimiento o expansión. También en empresas que no te permiten estudiar ni te brindan capacitaciones.

Todo esto quiere decir que estarás condenado a un mismo cargo y un mismo salario casi de forma permanente.

Si ha pasado el tiempo y no ves posibilidad de crecimiento dentro de la empresa, lo recomendable es que comiences a buscar otro lugar.

4. Tu trabajo no es valorado

Volviendo un poco sobre lo dicho en el primer punto, el trabajo obedece a intereses económicos, pero debe ser fuente de satisfacción personal también.

Si sientes que en tu puesto de trabajo no se te da el reconocimiento que tu esfuerzo merece, te sientes subvalorado o piensas que tus capacidades son subestimadas, talvez deberías pensar en buscar un nuevo empleo.

Por supuesto, en este caso, podrías conversar primero con tu jefe o con Recursos Humanos. Pero si ves que la situación es muy extrema (si se te niega la promoción a cargos superiores de forma deliberada, por ejemplo, o si estás trabajando extra y no se te paga como debe ser), lo mejor sería cambiar de trabajo lo más pronto posible.

5. Ha habido renuncias o despidos masivos

Una muy mala señal dentro de una empresa es cuando las personas que tienen ya un tiempo laborando dentro de la misma comienzan a renunciar.

Esto puede ser señal de que está habiendo cambios desfavorables dentro de la organización. También es posible que haya fuertes rumores sobre el cierre de la empresa.

De ser así, lo mejor es que comiences a buscar nuevas oportunidades laborales, pues los cambios podrían afectarte a ti. Sin mencionar que cuando el personal se reduce, el trabajo aumenta; no así los salarios.

Otro síntoma de que las cosas no van bien es cuando comienza a haber despidos masivos y se hacen de forma recurrente.

Por ejemplo, si en diciembre se recortó personal y luego a mitad de año se hace un nuevo recorte.

Los despidos pueden obedecer a cambios administrativos, pero también pueden deberse a problemas financieros dentro de la empresa.

En todo caso, no deberías esperar a ser el próximo en la lista, ya que esta es una señal inequívoca de que debes cambiar de trabajo. Lo mejor es que comiences a buscar rápidamente un nuevo empleo.

Asesórate:

Si en tu país se reconoce el tiempo de servicio por renuncia, ten en cuenta el período de preaviso que pide la ley para que no tengas problema a la hora de solicitar tu pago.

Recuerda que puedes consultar esto en el código laboral de tu país o acercarte al ministerio de trabajo.

6. Actividades poco éticas, ilícitas o con las que no te sientes cómodo

En ocasiones, puede haber empresas que realizan actividades que se contraponen a tus valores morales o éticos: Evadir impuestos, aprovecharse de vacíos legales para destruir recursos naturales, inflar presupuestos, prácticas abusivas con los clientes, estafa, etc.

También pueden existir situaciones de explotación laboral, amenazas, acoso, malos tratos, entre otros.

Tales situaciones no tienes por qué tolerarlas. Menos aun si son ilegales, pues podrían afectarte en cualquier momento.

Si detectas una situación así en tu empresa, es urgente un cambio de empleo. Piensa que quien se involucra suele terminar teniendo problemas con la ley. Y definitivamente, nadie quiere eso.

7. Problemas con tus compañeros o superiores

Las relaciones humanas son complejas y están llenas de altas y bajas. Hasta cierto punto, es normal pensar que alguna vez vas a tener algún problema, discusión con un colega o discrepancias con tu jefe.

Sin embargo, estas situaciones se deben resolver en un marco de profesionalismo y no deben durar demasiado.

Si de pronto las relaciones en el trabajo se vuelven tensas y no permiten el desarrollo profesional de las actividades, si hay malos tratos, discusiones constantes o situaciones de acoso laboral, a lo mejor no sea el mejor lugar para trabajar.

Piensa si la situación se puede resolver con la mediación de un superior. Pero de no ser así, es mejor que busques un cambio de empresa.

Importante:

La ley protege al trabajador de abusos verbales, físicos o psicológicos dentro del trabajo. También es importante que tu seguridad, salud e integridad personal no se vean amenazadas.

En caso de ser necesario, puedes pedir ayuda y orientación laboral en el ministerio de trabajo de tu país y renunciar bajo la figura de despido indirecto.

De este modo, puedes recibir una indemnización para ayudarte mientras vas buscando trabajo en otro lugar.

8. El trabajo te está costando tus relaciones personales

Todo en la vida requiere esfuerzo y sacrificios. Sin embargo, esto no debe estar reñido con tener una vida plena y disfrutar de actividades con tus seres queridos.

Hoy en día, suele verse como “normal” el llevarse trabajo a casa, recibir correos fuera de horario laboral, etc. Y es fácil pensar que, si es una cosa de urgencia, tampoco es que responder un mail te vaya a matar.

Pero si el trabajo interfiere constantemente con tus actividades o el estrés que te causa está afectando la armonía en tu hogar, quizás sea hora de moverte.

¿Qué tipo de interferencias?

Vacaciones canceladas, llamadas frecuentes de tu jefe en tu día de descanso, irrespeto constante del horario de salida, horas extras al límite, viajes fuera todo el tiempo, llevarte a diario trabajo para revisar en casa…

Todo ello puede restarte tiempo de calidad para disfrutar una salida con amigos, compartir con tus hijos o incluso costarte tu relación de pareja al no dedicarle el tiempo que merece.

Recuerda que trabajamos para vivir y no al revés. Piensa si tu trabajo te está costando la felicidad y si es así, no tienes por qué seguir igual. Ve buscando empleo en otro lugar lo más pronto posible.

9. Síntomas de burn out

Si ya llevas un tiempo dentro de la empresa y te sientes poco motivado, estresado por todo o tu productividad va en declive, pueden ser síntomas de burn out, o como también se dice popularmente, estar “quemado”.

Aunque pueda parecer una exageración, el burn out no solo afecta laboralmente, sino también a nivel físico y psíquico.

El trabajador “quemado” puede presentar síntomas como: dolores musculares, problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, afecciones del sueño, agotamiento, baja en las defensas (te enfermas con frecuencia), etc.

Además, puede desencadenar problemas como alcoholismo, abuso de medicamentos o afectar las relaciones familiares.

Si te sientes así, lo mejor es que busques otro trabajo a la brevedad, antes de que las consecuencias escalen.

10. Cambios importantes en tu vida

En este caso, hablamos de situaciones de fuerza mayor. Por ejemplo, si vas a mudarte lejos y no es posible que la empresa te envíe a otra sucursal.

Otra posibilidad es que vayas a contraer matrimonio. Aunque casi en cualquier país existe la licencia por matrimonio, hay casos en que el trabajo y la vida familiar no pueden compaginar.

Por ejemplo, si tu horario de trabajo es en el tiempo en que tu pareja está en casa y el de descanso es cuando esta trabaja. Si tu actividad laboral exige estar constantemente de viaje o mudándose de ciudad, etc.

O a lo mejor quieres tener hijos y piensas que el trabajo actual demanda demasiado tiempo: Viajes, queda muy lejos de tu casa, tiene turnos rotativos. O si tu puesto actual es demasiado estresante.

Desde luego, siempre hemos escuchado que no se debe sacrificar la carrera por la pareja o por tener hijos.

Pero si una familia propia está en tus objetivos y planes de vida, piensa que el cuidado de un recién nacido demanda tiempo, esfuerzo físico y lucidez mental (Por ello se dan permisos por maternidad o paternidad).

Si crees que el trabajo te impedirá darle un buen cuido a tus hijos, talvez lo mejor sea buscar un trabajo menos demandante.

Si decides encargarte personalmente del cuidado de tus hijos, incluso podrías buscar trabajos que puedes hacer desde casa.

 

Otros casos para pensar en un cambio pueden ser: Hacerte cargo de un familiar enfermo, retomar estudios, etc.

Lo recomendable es que primero hables con tus superiores o con Recursos Humanos para saber si es viable encontrar una solución. Si no es posible, entonces puedes pensar en buscar otro trabajo.

También puede ocurrir que necesitas ganar más dinero y te han hecho otra oferta laboral. Pero en este caso, también es posible que puedas conseguir un aumento o promoción. Podrías optar por ello, antes que empezar de cero en otro lugar.

En síntesis

Existen muchos puntos a revisar antes de tomar la decisión de cambiar de empleo. Evalúa bien la situación en la que te encuentras. De ser necesario, pide ayuda o asesoría legal antes de renunciar.

Si decides hacerlo, a menos que tu intención sea quedarte en casa para dedicarte a tu familia (o lo que estás buscando es emprender tu propio negocio) procura buscar con tiempo un nuevo trabajo e interponer tu renuncia cuando tengas algo seguro.

Actualiza tu currículum y crea tu carta de presentación en caso de necesitarla.

Existen muchas empresas que publican ofertas de empleo a diario en internet. Pero también puedes buscar en periódicos o pedir a tus conocidos que te recomienden lugares con actividades afines a tu sector profesional.

Prepararte bien para cuando tengas una entrevista de trabajo. Mira aquí unos tips.

Lo importante es tomar acción rápidamente, a fin de encontrar una buena oferta de empleo antes de renunciar.

Para ello, toma en cuenta los tiempos de preaviso y procedimientos que se requieran. Así podrás solicitar tu pago por tiempo de servicios y/o tu liquidación correspondiente.

No lo olvides:

La liquidación de tu contrato debe incluir el pago de tus salarios y horas extras pendientes. También, el pago proporcional de vacaciones no gozadas y otras prestaciones sociales (bonos, cesantías, ahorros, entre otros).

Recuerda que las leyes protegen al trabajador de prácticas abusivas. Por lo tanto, si una situación en el trabajo se vuelve intolerable y tu decisión es fundamentada, puedes hacer valer tus derechos.

Ten siempre presente que el trabajo debe estar en armonía con todos los demás aspectos de tu vida. Por ello, busca siempre un trabajo donde te sientas valorado, justamente remunerado y tengas la posibilidad de crecer.